La Isola di Tavolara es un espectáculo. Imagínala: un macizo calizo gigante, emergiendo del mar, justo en la costa noreste de Cerdeña, cerca de Olbia. Es imposible no reconocerla por sus acantilados escarpados, pero Tavolara es más que una simple formación rocosa.
La playa de Spalmatore di Terra brilla, sus aguas poco profundas son perfectas para un chapuzón. Cala Spagnola, más pequeña y resguardada, ofrece un rincón más íntimo. Además, la reserva marina que rodea la isla es un imán para buceadores y aficionados al snorkel. La vida submarina aquí, especialmente en primavera, es vibrante.
Llegar es sencillo; un ferry desde Porto San Paolo te deja en la isla. Tavolara fusiona una belleza salvaje con la comodidad de una excursión de un día. Hay restaurantes de playa donde probar mariscos frescos, quizás unas *fregola con arselle*, y la historia del reino más pequeño del mundo le añade un toque excéntrico. Si buscas los colores del agua más intensos y una silueta icónica, Tavolara es una escapada inolvidable. Es uno de esos lugares que, una vez vistos, no se olvidan.