Spargi, al norte de Cerdeña, es una isla sin habitantes en el archipiélago de La Maddalena. Es salvaje, protegida. Su granito está esculpido, sus caletas son turquesas, su arena, blanca impoluta. Solo se llega en barco.
Desde 1994 forma parte del parque nacional. Spargi es un nombre que resuena por Cala Corsara, Cala Soraya, Cala Granara, Cala Connari. Bahías con colores casi irreales. Las rocas, talladas por el Mistral, enmarcan todo junto a la densa maquia mediterránea. No hay carreteras. No hay edificios. Cero infraestructura.
La isla te envuelve. Es un mundo intacto. La naturaleza es la dueña absoluta. Jabalíes salvajes pastan cerca de la orilla. Ruinas militares salpican las colinas. Bajo el agua, snorkel de primera: cardúmenes de sargos y doncellas entre las praderas de posidonia. Spargi es el destino. Un lugar para el que busca la belleza pura de una isla deshabitada. Es una declaración de la naturaleza.