"Nice beach. Parking was a nightmare though."
Henrik B.

Grand Anse, en La Digue, es pura energía: una playa enorme, salvaje, con arena finísima. La respaldan takamakas y cocoteros. El Índico se estira hasta perderse. A diferencia de Anse Source d'Argent, que está resguardada al otro lado de la isla, Grand Anse mira directamente al océano. Esto significa olas que rugen y una sensación de naturaleza sin filtro.
Las colinas de granito que la rodean están cubiertas de selva. Se llega en bicicleta o caminando, atravesando el verdor de la isla. Coches, casi no hay en La Digue. Cerca, la Reserva Natural Veuve protege al monarca colilargo de Seychelles, un ave rarísima. Las playas vecinas, Petite Anse y Anse Cocos, son aún más apartadas. Para llegar, hay que trepar rocas de granito. El esfuerzo vale la pena. Esta relativa dificultad para acceder hace que Grand Anse nunca se llene, ni siquiera en temporada alta, cuando el sol de julio tuesta la piel hasta las seis de la tarde. Es un escape garantizado.
Brilliant
26–30°C
AQI 15–35
0.3–0.8m
Nearest hotel

"Nice beach. Parking was a nightmare though."
Henrik B.

Desde €380/noche

Desde €480/noche

Desde €450/noche

Desde €180/noche