Baía do Sancho, en Fernando de Noronha, no es una playa cualquiera. TripAdvisor la ha coronado como la mejor del mundo varias veces y, al bajar por esa abertura en el acantilado volcánico con escaleras de hierro, entiendes la razón. Imagina una media luna de arena dorada, impecable, flanqueada por acantilados de 50 metros con vegetación verde intensa. El agua es tan transparente que puedes ver a los delfines rotadores desde arriba.
Fernando de Noronha es un archipiélago volcánico a 350 kilómetros de la costa noreste de Brasil. Aquí, las restricciones de visitantes son serias: solo 460 personas pueden estar en la isla principal a la vez. Esto asegura que el ecosistema marino se mantenga prístino. Este lugar es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y también un santuario marino vital. Es el hogar de la mayor concentración de delfines rotadores del planeta; hasta 1.000 de ellos se congregan cada mañana en la Baía dos Golfinhos.
El buceo aquí es de lo mejor en el Atlántico Sur. La visibilidad a menudo supera los 40 metros, y es casi seguro que te encontrarás con tortugas marinas, tiburones de arrecife y mantarrayas. Las inmersiones profundas revelan formaciones volcánicas únicas, como los "cañones" submarinos, y una biodiversidad que te dejará sin habla. No hay otro lugar como este.